Fuente: El Mundo Today.
El sacerdote administrador de la Catedral de Ávila, Rosendo Fragor, ha anunciado hoy que se prescindirá de los servicios de Sergio “Chechio” Arnaldo, mendigo oficial de la diócesis de Ávila con más de veinte años al frente del templo. Según Fragor, el pobre “había perdido competitividad y le faltaba el ‘punch’ de los pedigüeños de hoy en día, algunos de ellos licenciados en sociología”. El cariño que le profesaban los vecinos de la localidad jugó en su contra puesto que, también según el sacerdote administrador, “todos le daban conversación pero nadie le daba un duro”. El afectado ha asegurado a los medios locales que desde la diócesis le emplazaron a amputarse una pierna “perfectamente sana” para aumentar “el efecto piedad”, un concepto de mercadotecnia religiosa que la sede episcopal se toma muy en serio. Como “Chechio” se negó a acudir a la Seguridad Social para la amputación “alegando que no había pagado las tres últimas cuotas de autónomos”, la diócesis percibió desidia y falta de interés en el mendigo. Fragor insiste en negar lo de la pierna: “Ahora que ya tenemos a otro, va y se esfuerza por dar pena de verdad”, se lamenta.




